Proyecto Institucional

Ante un mundo que ha experimentado cambios muy profundos, es necesario que nos preguntemos, como Centros educativos “Cristo Rey”, dónde estamos, a dónde vamos, y que revisemos la fidelidad a nuestra doble misión: al mensaje evangélico y carismático de “hacer reinar a Cristo por medio de la enseñanza” y al compromiso de servicio a la nueva sociedad.

Todo esto hace necesario que definamos claramente, en un Proyecto Educativo Institucional, el tipo de educación que queremos ofrecer a la sociedad, desde nuestra especificidad carismática, con el fin de que las familias puedan identificarnos y saber el Colegio que eligen y por qué lo eligen.

Tener un único Proyecto Educativo Institucional unificará la misión educativa de nuestros Centros y nos llevará a una colaboración en red entre todos nuestros Colegios y con otras instituciones, y sobre todo ayudará a que los laicos que participan de nuestras tareas educativas se identifiquen con el Carisma del Instituto, se sientan en una misma misión y enriquezcan los proyectos educativo-pastorales.

Como todo proyecto marco es modelable y se debe adaptar a las necesidades de los alumnos concretos que educamos en cada uno de nuestros Centros, sin renunciar nunca a las opciones institucionales, a las líneas de fuerza que se marcan, a los valores y a los compromisos educativos que posibilitan una pedagogía innovadora, energizante y constructora de un cambio social y cultural.

Planteamiento previo:

Hoy en día se hace necesario que todos los que componen una organización de cualquier tipo, tengan claro cuáles son los objetivos que se quieren alcanzar y los medios por los que pueden avanzar, mucho más una institución educativa en la que la enseñanza, como nos dice José Gras, es: “la cuestión más vital del mundo, porque no hay operación en la esfera de la actividad humana que no la presuponga como base o móvil”.

El Instituto “Hijas de Cristo Rey”, ha puesto en marcha un proceso, de gran dinamismo y creatividad, en el que se han implantado y asentado diversos proyectos y apuestas educativas, con el deseo de que ayuden a cambiar la fisonomía de los Centros y a ser demandados por la sociedad. Como la sociedad es cambiante y nueva en sus necesidades, creemos que debemos seguir cuestionándonos y buscando nuevos cauces de innovación metodológica.

A partir de aquí consideramos que la elaboración de este Proyecto se nos presenta como una oportunidad que debemos aprovechar y que nos permite responder a dos preguntas esenciales:

  • ¿Por dónde queremos que vayan nuestros Centros en los próximos años?
  • ¿En qué queremos insistir y dedicar las fuerzas?

 MISIÓN



José Gras considera la educación como una cuestión de vital importancia para el bien individual y social, por eso nos dice:

“Poned a Cristo en el entendimiento y en el corazón del niño por medio de la educación y haréis el supremo bien a él, a su familia y la sociedad.”

De aquí que nuestra misión es:

“Educar para que Cristo reine”

Educamos la mente en la Verdad y el corazón en el Bien, poniendo a Jesucristo como centro y sentido de vida.


 VALORES



Los valores que enmarcan y movilizan nuestro Proyecto Educativo, crean una cultura Institucional y dan a la Comunidad Educativa sentido de pertenencia; emanan del Evangelio y del Pensamiento Educativo de José Gras. Son: AMOR, VERDAD, BIEN, FE y VIDA.

Valores que vivimos y marcan nuestro estilo:

Continuadores del espíritu apostólico de José Gras y desde un compromiso de misión compartida, hacemos de nuestra tarea educativa anuncio y presencia del Reino de Cristo. Desde su intuición pedagógica, que decía:

“El amor enseña a enseñar. El amor ennoblece y perfecciona al profesor y hace buenos a los niños.”

Toda nuestra actividad educativa está presidida por el amor, y lo que nos caracteriza es:

  • La amabilidad en el trato, la cercanía, la acogida a todos, la comprensión, la paciencia, el ambiente de familia.
  • Sencillez, honradez y coherencia.
  • Respeto y aceptación de la diversidad.
  • Apuesta seria por restaurar y recuperar a los más débiles, los que presentan más carencia en todos los ámbitos.
  • Compromiso sólido con la formación integral de los alumnos.
  • Una adecuada planificación y organización que ayude a la comunión y al clima alegre y sereno.
  • Un clima de relaciones positivas, de unidad y corresponsabilidad entre los educadores.
  • Transparencia, información, comunicación, escucha y diálogo.
  • Una mirada positiva hacia todos, que nos lleve a descubrir en ellos la presencia de Dios.

Como educadores cristianos, desde nuestra Identidad Carismática, vivimos y celebramos juntos nuestra fe, y educamos sobre todo con el testimonio de vida para hacer reinar a Cristo.

Valores en los que educamos:

Nuestra labor educativa tiene como fin la formación integral y armónica de la persona para que pueda realizar una acción transformadora en la familia y la sociedad desde los valores del Reino de Cristo.

Por ello educamos en:

EL AMOR: “El amor enseña a enseñar” (José Gras).

Para que crezcan en autenticidad y coherencia con el propio proyecto de vida:

  • Orientamos la capacidad de amar y entregarse, fomentando la generosidad, la gratuidad y la actitud de servicio.
  • Ayudamos a crecer en el respeto, en el compañerismo, en la aceptación de la diversidad y en el perdón.
  • Creamos espacios para la escucha, el diálogo, las relaciones y el trabajo en equipo.
  • Fomentamos que el alumno sea responsable de su propio crecimiento.
  • Optamos por una disciplina preventiva basada en el amor y el afecto a los alumnos.
LA VERDAD: “No se puede dar enseñanza si no se comunica verdad” (José Gras).

Para que tengan una visión positiva del hombre y del acontecer humano motivando la esperanza, la gratuidad y la alegría:

  • Despertamos el gusto por la búsqueda de la verdad que está por encima de todo relativismo y subjetivismo.
  • Orientamos para que los alumnos sean leales, auténticos, honrados y coherentes.
  • Formamos en una visión crítica que sepa ver e interpretar la realidad personal, social, cultural, científica y religiosa.
  • Ayudamos a crecer en una libertad autónoma que les capacite para responder de sus propios actos.
  • Ayudamos a descubrir a Jesucristo como Verdad y Razón de todo.
EL BIEN: “El bien nunca es estéril” (José Gras).

Para que se formen como hombres y mujeres de Bien:

  • Ayudamos a los alumnos a educar sus propios sentimientos para crecer como personas.
  • Despertamos en ellos la sensibilidad hacia las situaciones de injusticia y educamos en la solidaridad.
  • Forjamos una voluntad y una conciencia libre y responsable, capaz de optar según una jerarquía de valores evangélicos.
  • Ayudamos a buscar y amar el bien, como cauce para liberar al hombre.
  • Motivamos a implicarse en acciones concretas de bien convirtiéndose en agentes transformadores de la sociedad.
LA FE: “… es necesario probar que nuestra fe es viva y constante” (José Gras).

Ayudándoles a que vivan, confronten y celebren la fe para un mayor compromiso como apóstoles del Reino:

  • Cultivamos la interioridad a través del silencio, la escucha y la reflexión.
  • Hacemos anuncio explícito del mensaje salvador de Jesús.
  • Comunicamos la alegría de sentirse amado y salvado por Jesús que nos capacita para vivir en esperanza.
  • Propiciamos el descubrimiento y la vivencia personal de Jesucristo, como Señor y Rey de la propia vida y de la historia.
  • Enseñamos a orar y a adorar a Jesucristo Rey en la Eucaristía.
  • Acercamos a nuestros alumnos a la Palabra de Dios y a la celebración de los sacramentos.
  • Favorecemos la integración fe-cultura. Ayudamos a descubrir a un Dios que se revela culturalmente de formas distintas. Formamos para que desde el mensaje de Jesús encuentren nuevas respuestas a los interrogantes que presenta la cultura de hoy.
  • Fomentamos el amor a María, Inmaculada y Reina.
  • Ofrecemos una experiencia viva de Iglesia ayudando a amarla y a sentirse miembros activos dentro de ella.
LA VIDA: “Poned a Cristo en el entendimiento y en el corazón del niño por medio de la educación y haréis el supremo bien a él, a su familia y a la sociedad” (José Gras).

Que les ayude a proyectar su vida y orientar sus decisiones desde las actitudes de Jesús como camino de crecimiento:

  • Consideramos desde nuestro Carisma “la educación como una segunda creación”; por eso creemos en el alumno y en sus posibilidades, estimulándolo para que llegue a alcanzar incluso lo que puede parecer inalcanzable.
  • Ayudamos a reconocer el valor de la vida y la dignidad de toda persona.
  • Potenciamos la pedagogía del esfuerzo que fomente la superación, la renuncia y el sentido de la responsabilidad en forjar la propia vida.
  • Fomentamos una visión positiva de la vida descubriendo en los acontecimientos las oportunidades para ser feliz.

 RETOS



  1. Tomar conciencia de que todos estamos en Misión Compartida, como misión evangelizadora y con identificación carismática. (Proyecto de Misión Compartida)
  2. Apostando por un liderazgo pedagógico – pastoral y de gestión competente.
  3. Dando respuesta a las generaciones de hoy a nivel pedagógico definiendo un modelo común de innovación educativa y de formación en la fe en todos los Centros.
  4. Con la implicación de las familias en el Centro.